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PRINCIPIO 2

Índex | Minitabla


"¡QUE NUNCA LO OLVIDEN!"

Eso es algo que debes repetirle al espejo. ¿Recuerdas que una vez olvidaste tus llaves o te robaron? El sentimiento de impotencia fue horrible. Las consecuencias fueron muy desagradables.

Algo así se siente cuando uno olvida una idea importante a mitad de un discurso. Felizmente, hay un recurso práctico para nunca olvidar. La mnemotecnia, un manojo de tres llaves que abren y cierran el cofre de tu memoria: impactar, repetir y asociar. Es la ley de la memorización.

Tienes que darle a la idea hasta asegurarte de que quedó bien fija en tu memoria y en la de tus oyentes.


Tus oyentes no recuerdan lo que dices, sino la manera como lo dijiste  en cuanto a si impactaste con un detalle inolvidable; repetiste estratégicamente la palabra clave y asociaste lo abstracto con cosas concretas que les resultaban familiares.

Cualquiera puede hablar, pero no todos son recordados por sus dichos, a menos que los digan de forma impactante, reiterada y mediante buenos ejemplos.

Siempre di: "Por ejemplo",
y dales un ejemplo.