Si vas al dentista, pero no abres la boca, ¿cómo podrá ayudarte? Igualmente, si das un discurso, pero hablas muy bajito, ¿cómo entenderán lo que dices? Necesitas hablar lo suficientemente fuerte como para que todos escuchen bien y les transmitas entusiasmo y respeto. No tienes que gritar, pero tampoco hablar tan bajo.
Lo que NO significa
Hablar fuertemente es hasta cierto punto adecuado. Pero no significa alzar la voz de manera que sobrepase lo que socialmente se admite como decente o aceptable. La voz debe sonar agradable, no brusca, dominante, áspera ni enfática.
Ningún oyente debería sentirse apabullado ni insultado por un uso exagerado del énfasis en la expresión. Ademas, ¿qué te hace pensar que tu voz debe sonar por encima del promedio? ¿Quiza exceso de amor propio de figuración? Regúlalo.
Lo que significa
Hablar fuertemente significa alzar la voz de modo que todos los asistentes al discurso escuchen con comodidad y suficiente claridad todas las palabras y expresiones del orador. Implica criterio equilibrado para darse cuenta de no exagerar.
Un ejercicio fácil y práctico es contar hasta 100 con una sola bocanada de aire. Al principio no llegarás (y quizás nunca llegues). Pero no exageres. Hazlo dos o tres veces, no cuando des el discurso, sino cuando te ejercites. Y si tienes problemas de salud no lo intentes sin consultar con un médico.
Una resolución es una decision firme, desenvuelta, determinada y enérgica. Usa situaciones de tu vida real en las que crees que podrías alzar tu voz un poco más de lo acostumbrado ¡y resuélvete a proyectarla lejos!


